La subcomisario no
habría cumplido el protocolo ordenado por la Policía
Tras la estafa telefónica del “falso Denett”, se complica la situación de la subcomisario de Andalgalá debido a que no cumplió con el protocolo ordenado por la subjefa de Policía, Ana Garay.
El pasado 26 de junio, desde la Jefatura de Policía, se emitió un comunicado que explicitaba el modo de actuar ante llamados que invocaren a funcionarios.
El comunicado, emitido a todas las comisarias del interior, señala:
“Comunico a usted que se establece como protocolo de atención a los llamados telefónicos que en oportunidad se recepcionen, impartiendo alguna orden, disposición y/o directiva invocando al SR. Secretario de Seguridad o de algún funcionario gubernamental, primeramente antes de cumplir el requerimiento deberá corroborar dicha información con los señores Jefes Regionales y de zonas, quienes arbitrarán los medios para establecer la veracidad de la misma”.
De este modo, al no actuar como indica el protocolo, la subcomisario es señalada como responsable directa.
Actualmente, la investigación que está a cargo del fiscal Alejandro Scidá se encuentra orientada a determinar si hay elementos para sospechar de la participación de la policía en las estafas. Por tal motivo, se ordenó el secuestro del teléfono celular de la mujer.
El “falso Denett”
El miércoles 8 de agosto, alrededor de las 15.30, una persona identificándose como Marcos Denett, el secretario de Seguridad, llamó a la Comisaría Departamental de Andalgalá y preguntó por una subcomisario, que en ese momento no estaba trabajando. Tras conseguir el número de su celular se contactó con ella.
El falso Denett le encomendó la logística de un operativo de seguridad por su visita y de la Gobernadora. La subcomisario realizó todo lo que le había solicitado el falso Denett.
La estafa alcanzó a comerciantes de Andalgalá, a los que les pidió que les realizara varias cargas virtuales. Al dueño de un comedor le solicitó que preparara una cena para veinte personas y a la encargada del Hotel de Turismo le reservó alojamiento. A ellos también les requirió cargas virtuales, las que ascendieron a 13.000 pesos. Según lo indicó la subcomisario, todo sería abonado por los funcionarios cuando arribaran en el departamento.