Moyano:
"Quedó de manifiesto la bronca de la gente, el paro tuvo un alto
acatamiento"
El
líder de la CGT opositora hizo una evaluación de la huelga general. Descartó
que los piquetes hayan influido en el alcance de la medida. Lanzó duras
críticas contra el Gobierno, Capitanich y Boudou. "El vicepresidente no
existe", sostuvo
Algunos
minutos más tarde de lo anunciado, Hugo Moyano, Luis Barrionuevo y Pablo
Micheli se presentaron en el Salón Felipe Vallese de la sede de la CGT de
Azopardo al 800. Rodeados de otros dirigentes y en medio de cánticos de
respaldo, los líderes sindicales brindaron una conferencia de prensa en la que
afirmaron que la huelga general "tuvo un alto acatamiento" en todo el
país.
Antes
de que tome la palabra el camionero Hugo Moyano, su aliado Omar Plaini destacó
que la jornada de huelga se realizó "en paz, sin que se produzca un
incidente", lo que a su juicio demuestra la "responsabilidad del
movimiento obrero".
A
su turno, y luego de los cánticos que abogaban por "una sola CGT",
Moyano –escoltado por el gastronómico Luis Barrionuevo y el líder de la CTA
díscola, Pablo Micheli– aseguró que la medida de fuerza tuvo "un
acatamiento importantísimo", que en algunos casos llegó al 98 por ciento.
"Cuando lanzamos la convocatoria, no nos equivocamos en lo que la gente
quería expresar”.
"Quedó
de manifiesto la bronca y el desencanto que hay en la gente por la falta de
respuestas y el maltrato que nos dan", lanzó. "Espero que al Gobierno
le alcance la inteligencia para dar respuesta a los reclamos", añadió, y
entre ellos mencionó la inseguridad, inflación, la devaluación, el tope en los
salarios.
Tras
restar importancia a los piquetes que realizó la izquierda para acompañar la
huelga, y que el Gobierno utilizó como argumento para explicar la ausencia
laboral, Moyano cargó contra el oficialismo: desestimó las críticas que hizo
por la mañana el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich –a quien llamó en más de
una ocasión "Quico" en lugar de su apodo, "Coqui"– y dijo
que Amado Boudou "no existe". El dirigente camionero respaldó en 2011
la candidatura del actual vicepresidente para jefe de Gobierno porteño.
A
la intervención de Moyano siguió la de Micheli, quien coincidió con que
"pocas veces se ha visto una campaña tan furibunda" en contra de
quienes convocaron al paro. Y también
buscó minimizar el impacto de los cortes de calles y rutas.
El
titular de la CTA consideró que "pocas veces se vio" un paro de esta
naturaleza. "Nos preguntábamos cómo era posible que tres pensamientos tan
diversos nos juntáramos... me parece que los verdaderos héroes de la jornada
son los trabajadores, porque si no, deberíamos creer que tenemos tanta
representatividad que hicieron paro porque se lo dijimos nosotros".
En
tanto, el aeronáutico Ricardo Cirielli exigió al Gobierno que "cambie las
políticas en todas las áreas". Y añadió: "Hay que resolver los
problemas ahora, no prometer que si ganan en 2015 van a solucionarlos en
2016".
Preguntas incómodas,
respuestas parciales
Las
preguntas de los periodistas pusieron a la defensiva a los dirigentes
sindicales. A la consulta de si estaba en los planes de los gremios opositores
otra jornada de paro, Moyano respondió con una evasiva: "No está prevista
la organización de ese plan de lucha, pero la lucha está en el movimiento
obrero".
Otro
interrogante que disgustó a quienes encabezaban la conferencia de prensa fueron
las declaraciones del dirigente ferroviario
Rubén "Pollo" Sobrero, quien reconoció que se le "revuelve el estómago" de estar al lado
Barrionuevo.
Otro
"dardo" que recibió el líder gastronómico fue acerca de una eventual
reunión que compartiría en los próximos días con el líder del Frente Renovador
Sergio Massa, a quien el Gobierno vinculó con este paro. "Lo único que
faltaba, con la historia que tiene el movimiento obrero", replicó.
"Qué pequeños son los que piensan que un político nos va a decir lo que
tenemos que hacer. No vamos a hacer ninguna mesa para ningún político",
añadió.
A
Moyano también se lo notó molesto cuando fue indagado por su pasado afín a la
Casa Rosada y por el hecho de que hoy el sector agrario acompañe la medida de
fuerza, cuando la CGT que encabeza lo
enfrentó durante el debate por la Resolución 125, en 2008. Y aclaró: "Yo no soy el campo".