Tucumán:
detienen a policías por colaborar con los saqueos
Son
nueve uniformados imputados por "autoría mediata" durante los ataques
a propiedades y comercios de Tucumán. Ayer la presidente Cristina Kirchner
acusó a las fuerzas de "organizar a la delincuencia"
La
Justicia provincial ordenó la detención de nueve policías a los que se los
acusa de presunta "autoría mediata" de una serie de delitos cometidos
en Tucumán durante la ola de ataques a comercios y viviendas mientras la fuerza
de seguridad no prestaba funciones por un reclamo salarial.
La
medida se cumple bajo estricto secreto y hasta el momento no hubo información
oficial, aunque voceros judiciales aseguran que al menos cuatro de los
uniformados fueron detenidos en las últimas horas y se realizan procedimientos
para detener a otros cinco efectivos policiales.
La
figura de "autoría mediata" determina que alguien colabora o instiga
con su accionar para que se cometan determinados delitos como robos, lesiones y
hasta homicidios.
Hasta
el momento no se conocen los nombres de los policías que están en la mira de la
Justicia, pero trascendió que al menos uno tendría el rango de comisario.
Los
hechos ocurrieron entre el lunes y el martes, cuando las calles de Tucumán se
quedaron sin seguridad debido a una medida de fuerza iniciada por la Policía
para reclamar mejoras salariales, algo que finalmente consiguieron cuando el
gobierno, luego de intensas negociaciones, les otorgó un aumento del 35 por
ciento.
El
acuerdo elevó a 8.700 pesos el sueldo inicial de un agente, el menor rango de
la fuerza, pero generó una fuerte fractura en la relación entre los uniformados
y la sociedad, y el gobernador José Alperovich dijo que fue víctima de
"una extorsión".
Mientras
los policías permanecían autoacuartelados, bandas se dedicaron a saquear
comercios, supermercados, distribuidoras y hasta casas de familia, lo que hizo
que los vecinos se armaran y levantaran barricadas en las calles para
protegerse de los ataques.
La
instrucción
El
Gobierno provincial, a través del fiscal de Estado Jorge Posse Ponessa,
presentó en los Tribunales penales una denuncia por sedición contra policías,
debido a la modalidad de protesta que adoptaron. A partir de ese momento,
diferentes fiscales comenzaron a trabajar lograr identificar a los saqueadores
y determinar la responsabilidad de los policías en esos ataques.
Tras
las tensas jornadas, que provocaron la muerte de cuatro personas y casi un
centenar de heridos, además de pérdidas millonarias por los ataques a a
comercios y viviendas, el gobernador Alperovich aceptó la renuncia del jefe de
Policía, Jorge Racedo y designó en su reemplazo a Dante Bustamante.
En
las últimas horas, representantes del Ministerio Público Fiscal solicitaron la
detención de nueve efectivos y la jueza de Instrucción Mirta Lenis de Vera hizo
lugar a las medidas, según trascendió en medios de la provincia.
Por
su parte, el gobernador Alperovich informó que hay 50 detenidos y que se
hicieron más de 100 allanamientos buscando mercadería robada durante los
saqueos. "Estamos tratando de perseguir a todos los responsables y
queremos que paguen por lo que hicieron", sostuvo ayer el mandatario
provincial.