Cuán poco le duraron las "mieles" del triunfo al Frente para
la Victoria... Bastó que terminara el efímero efecto de las P.A.S.O y comenzara
el proceso para elegir a los candidatos a concejales para que todos, dirigentes
de primera, segunda, tercera, cuarta, y hasta última línea, sacaran lo peor de
sí y se transformaran en artífices necesarios de "la gran payasada" cristalizada
en esa acta en donde se acordaba una "unidad" digna de los más
crueles traidores, políticamente hablando... obvio... o no tanto!
Fue en el salón principal del Hotel de Turismo, junto a referentes
enviados por Lucía Corpacci... decían, que Perea, González, Álvarez, Roseneck,
Aguirre, Rodríguez, entre otros, muy exaltados aseguraban que habían
consensuado ser parte de una "encuesta" para que de ahí surgiera el
postulante a encabezar la formula. ¿Qué pasó luego?... lo que ocurre en toda
"dedocracia"... A esa decisión se la tuvieron que digerir, por no
decir un exabrupto, para terminar en la escandalosa jornada del cierre
definitivo de listas en donde el Senador logró imponer a su pelele... porque no
es más que eso y lo está demostrando en el día a día, con la complicidad del
Ministro Mercado (sigue haciendo todo bien para continuar deteriorando su
nefasta imagen).
Resumiendo, si anteriormente expresamos que la "unidad" de
este Frente estaba "pegada con saliva", hoy no nos queda otra que
reconocer que la misma, no existe... y no existe bajo ningún punto de vista
porque sus mismos adherentes, impulsados por la irrefrenable ambición de poder,
han hecho de la política una herramienta mercantilista en donde vale todo,
incluso, sacrificar las expectativas de una comunidad andalgalense hastiada de
mediocres que a la postre se erigen en vergüenza nacional como pasó en aquella
oportunidad en que el programa televisivo Caiga Quien Caiga -CQC- lo mostraba
escondido detrás de un escritorio... se acuerdan???
FUENTE: RADIO MEGA
