Con un excelente trabajo defensivo, el equipo de la Oveja Hernández logró una victoria contundente.
Hay que animarse a soñar. La Selección argentina dio el gran batacazo en el Mundial de básquet y eliminó a Serbia, uno de los grandes favoritos, por un contundente 97 a 87. El equipo nacional hizo un partido perfecto con un buen trabajo en defensa. Campazzo y Scola, los grandes jugadores del partido.
El equipo albiceleste vivió un lunes de festejos luego de mirar en conjunto (cuerpo técnico y jugadores) la victoria de Estados Unidos sobre Brasil, que eliminó a los cariocas y selló el pasaje a Tokio 2020, el primer objetivo con el que llegó a este certamen.
Ahora, sin presiones extra, el conjunto conducido por el bahiense Sergio Santos Hernández quiere ir por la gloria y volver a lograr un título que solo consiguió en el primer Mundial, como local, en 1950.
Su próximo rival saldrá del ganador entre EE.UU Francia el próximo viernes.